Deniz polisinden Adalar çevresinde 'deniz taksi' denetimi

Estas declaraciones se produjeron en un momento en que la administración Trump ha intensificado la presión sobre la isla con discursos sobre un cambio de régimen.

Fernández de Cossío afirmó: “Así como Estados Unidos no está dispuesto a discutir su sistema constitucional, su sistema político ni su realidad económica, nosotros tampoco estamos dispuestos a discutir nuestro sistema constitucional”.

Señaló que los países aún no han establecido un “diálogo bilateral”, pero que se han producido “algunos intercambios de mensajes” con personas “vinculadas” a los más altos niveles del gobierno cubano.

Estas declaraciones se produjeron pocos días después de que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dijera que Estados Unidos “le gustaría ver” un cambio de régimen en Cuba, pero que no necesariamente lo llevaría a cabo.

Estados Unidos amenazó con imponer aranceles a los países que exportan petróleo a Cuba, alegando que La Habana constituye una “amenaza extraordinaria” al aliarse con países hostiles y actores malintencionados y al albergar capacidades militares y de inteligencia.

De Cossío rechazó esta justificación. “Cuba no representa ninguna amenaza para Estados Unidos. No es agresiva contra Estados Unidos. No es hostil. No alberga terrorismo ni lo apoya”, afirmó.

Pidió a Estados Unidos que alivie su campaña de presión y dijo que esta ya está perjudicando al país.

De Cossío señaló que Cuba podría verse obligada a considerar medidas de austeridad y sacrificios no especificados para proteger su suministro de combustible, aunque no precisó cuánto combustible queda en sus reservas.

“El sufrimiento que padece Cuba, en términos de medidas de presión económica, equivale a una guerra”, afirmó.

El martes, la Embajada de Estados Unidos en La Habana instó a los ciudadanos estadounidenses en Cuba a tomar precauciones durante la crisis energética, ahorrando combustible, agua y alimentos, y manteniendo cargados sus teléfonos. También advirtió sobre un aumento de protestas respaldadas por el gobierno contra Estados Unidos, así como de casos en los que se negó la entrada al país a ciudadanos estadounidenses.

De Cossío sostuvo que el diálogo es una mejor alternativa que la coerción para Estados Unidos. Aunque Cuba indicó que no discutirá un cambio de régimen con funcionarios estadounidenses, dijo que está dispuesta a dialogar sobre temas que podrían beneficiar a ambos países, incluida la seguridad regional.

“Si Estados Unidos quiere cooperación en la lucha contra el narcotráfico, Cuba puede ayudar. Hemos ayudado en el pasado y podemos seguir ayudando en relación con el tráfico que se produce dentro de la región”, afirmó.

Espaniol News Agency Espaniol News Agency

 

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